LA PEQUEÑA JESSICA
Esta es la Ley moral de Dios, la cual todos nosotros enfrentaremos. Estaremos sin excusa cuando nos paremos ante Dios porque Él nos dio una conciencia para diferenciar entre lo bueno y lo malo. Cada vez que mentimos, robamos, cometimos adulterio, matamos, y lo demás, sabíamos que estaba mal. Entonces aquí está la pregunta crucial. En el Día del Juicio, cuando Dios te juzgue, ¿serás inocente o culpable de romper La Ley? Piensa antes responder. ¿Iras al Cielo o al Infierno? La Biblia nos dice que todos lo homicidas, idólatras, mentirosos, ladrones, fornicarios, y adúlteros irán al infierno.5 ¿Entonces, donde lo llevaría esto a usted?
Quizás pensar ir al infierno no le asusta, porque usted no cree en el infierno. Eso es como pararse en una puerta abierta de un avión 10,000 pies en el aire y decir, “Yo no creo que hay consecuencias de saltar sin un paracaídas”.
El decir que no hay consecuencias por romper la Ley de Dios, es decir que Dios es un Dios injusto, y que Él es malvado. Lo siguiente explica el por qué…
El 24 de Febrero del 2005, una niña de nueve años se reporto perdida de su casa en Homosassa, Florida. Tres semanas después, la policía descubrió que ella fue raptada, y terriblemente violada, y luego enterrada viva. La pequeña Jessica Lunsford fue encontrada amarrada arrodillada, abrazando un juguete de peluche.